Reglamento europeo de certificación de Captura de Carbono Atmosférico

El 6 de diciembre de 2024 se publicó en el Diario Oficial de la Union Europea el Reglamento 2024/3012 por el por el que se establece un marco de certificación de la Unión para las absorciones permanentes de carbono, la carbonocultura y el almacenamiento de carbono en productos

La existencia del Reglamento CRCF fue uno de los motivos clave para que decidiéramos lanzar heliCO₂farm en 2025: por primera vez la Unión Europea establecía un marco claro y exigente para certificar absorciones de carbono de alta calidad, la carbonocultura y el almacenamiento de carbono en productos, creando el contexto regulatorio que hoy orienta nuestra estrategia.

Un marco europeo que anticipamos antes de nacer

Cuando el Reglamento (UE) 2024/3012 se publicó en diciembre de 2024, vimos que el CRCF ofrecía un lenguaje común para que las soluciones de eliminación de CO₂ pudieran entrar en mercados de carbono más transparentes y creíbles. A la luz de este marco, en julio de 2025 constituimos heliCO₂farm con la convicción de que la captura de CO₂ atmosférico inspirada en la naturaleza, apoyada en tecnologías digitales profundas, tenía que alinearse desde el inicio con estos estándares europeos de calidad, trazabilidad y sostenibilidad.

Qué actividades reconoce el CRCF y cómo nos posicionamos

El Reglamento distingue tres grandes tipos de actividades: absorciones permanentes de carbono, carbonocultura y almacenamiento de carbono en productos duraderos. Desde nuestros primeros diseños hemos orientado heliCO₂farm principalmente hacia las absorciones permanentes, mediante sistemas duales de captura de CO₂ atmosférico que aspiran a almacenar el carbono durante siglos, sin perder de vista el potencial de la carbonocultura y del uso de materiales biogénicos en productos de larga vida dentro de una bioeconomía circular.

Criterios de calidad que marcan nuestro rumbo

Los criterios de calidad del CRCF —cuantificación robusta, adicionalidad, almacenamiento a largo plazo y sostenibilidad ambiental— han sido desde el principio un “listón” que queremos cumplir y superar. El Reglamento exige que el beneficio neto de cada actividad se calcule frente a una línea base transparente y que se resten todas las emisiones directas e indirectas asociadas al ciclo de vida, algo que ha influido en cómo concebimos nuestros sistemas duales de captura para que cada tonelada de CO₂ eliminada pueda demostrarse con rigor.

Metodologías de certificación y diálogo técnico

El CRCF prevé que la Comisión vaya desarrollando metodologías específicas para tecnologías como DACCS, BECCS, biochar y distintas prácticas de carbonocultura, apoyándose en un Grupo de Expertos en absorciones de carbono. Para nosotros, estas metodologías son la hoja de ruta técnica: definen qué datos debemos medir, qué periodos de seguimiento son necesarios, cómo gestionar el riesgo de reversión del carbono y qué requisitos mínimos de sostenibilidad debemos integrar desde la fase de diseño de nuestras soluciones.

Carbonocultura y proyectos de naturaleza: parte del ecosistema

Aunque heliCO₂farm nace como iniciativa de captura tecnológica de CO₂ atmosférico, somos muy conscientes de que el CRCF también impulsa prácticas de carbonocultura como la restauración de turberas, la agrosilvicultura, la gestión forestal sostenible o los cultivos de cobertura. El Reglamento reconoce que estas prácticas, si van más allá de la práctica habitual y generan beneficios claros para la biodiversidad y la salud del suelo, pueden acceder a una prima de mercado, lo que refuerza nuestra visión de que la solución pasa por combinar innovación tecnológica con proyectos basados en la naturaleza.

Registro europeo y unidades CRCF: la “moneda” de la eliminación de carbono

El CRCF introduce unidades específicas —absorciones permanentes de carbono, secuestro mediante carbonocultura, reducción de emisiones del suelo y almacenamiento de carbono en productos— y prevé un registro europeo para garantizar transparencia y evitar el doble cómputo. Para una empresa fundada en 2025 como heliCO₂farm, este marco nos permite diseñar soluciones pensando en cómo se integrarán en esa “moneda común” de la eliminación de carbono, de modo que cada proyecto tenga una traducción clara en unidades verificables y auditadas.

Gestión del riesgo de reversión y sostenibilidad

Desde el inicio hemos considerado el riesgo de reversión del carbono almacenado como un aspecto crítico, y el CRCF lo recoge de manera explícita, exigiendo medidas preventivas, periodos de seguimiento adecuados y mecanismos de responsabilidad como reservas colectivas o seguros. El Reglamento también establece requisitos mínimos de sostenibilidad, evitando prácticas dañinas para la biodiversidad —como determinados monocultivos forestales— y promoviendo beneficios secundarios para ecosistemas, agua, suelos y economía circular, algo que encaja con la filosofía de diseño responsable que queremos consolidar en todos nuestros desarrollos.

Una oportunidad estratégica para España

Desde nuestra perspectiva, el CRCF es una gran oportunidad para España: el país cuenta con recursos solares, agrícolas y forestales excepcionales, así como con una comunidad científica y tecnológica capaz de liderar soluciones de eliminación de carbono a escala europea. Si se movilizan inversiones, políticas de apoyo y colaboraciones público‑privadas, España puede situarse en la primera línea de la captura de CO₂, la carbonocultura y la bioeconomía, convirtiendo territorios como Aragón en nodos clave de innovación y despliegue de proyectos CRCF.

Cómo puede España aprovechar el CRCF y el papel de heliCO₂farm

El marco CRCF permite que proyectos españoles de captura de CO₂ y de gestión sostenible de tierras generen unidades certificadas comparables en toda la UE, atrayendo financiación privada y reforzando la contribución del país a los objetivos climáticos europeos. Desde heliCO₂farm, fundada precisamente para aprovechar y contribuir a este nuevo contexto, trabajamos para que España avance hacia la soberanía tecnológica en captura de CO₂ atmosférico y para que los proyectos que nazcan aquí se conviertan en referencia europea de calidad climática, innovación y respeto por la naturaleza.